El estrés puede inhibir el deseo sexual
Las situaciones de estrés pueden afectar directamente la libido, esto se produce de manera gradual y lenta. El deseo sexual está regulado por la producción de testosterona (tanto en la mujer como en el hombre); el estrés disminuye su nivel en el organismo, lo que provoca una subsecuente pérdida de apetito sexual.
Además de esto, el estrés provoca que aumenten los niveles de cortisol en la sangre. Esto puede afectar ciertas funciones orgánicas, incluyendo las reproductivas y sexuales.
Cuando es mucha la tensión que se produce por un problema no superado, se crea un bloqueo, que se refleja en el plano sexual. Por esto, el estrés influye directamente para que el deseo desaparezca, favoreciendo la apatía e inhibiendo la respuesta sexual.
El estrés provoca la pérdida del cabello.
Situaciones que causen estrés pueden provocar, según varios estudios, una forma de pérdida de cabello que se conoce como alopecia areata, que es la pérdida de cabello en una zona en forma de círculo. Antes, se creía que esto era una creencia popular, sin embargo, cada vez existen mayores pruebas científicas que corroboran la teoría.
En los periodos de estrés, el pelo tiende a estar en etapa de reposo, en la que deja de crecer. Permanece en esta fase unos tres meses y luego comienza a caer.
Por lo tanto, pueden pasar tres meses desde el acontecimiento estresante hasta que se produzca la caída del pelo. En ese tiempo, la persona puede haberse recuperado del estrés y la pérdida de pelo es sólo temporal, pues más adelante comienza un nuevo ciclo normal de crecimiento. En otras ocasiones, el estrés puede ser crónico, lo que seguirá acortando la duración de la fase de crecimiento, de manera que el pelo se caerá mientras permanezca el estrés.
El estrés produce aumento de peso en las mujeres.
Se ha comprobado que el estrés puede causar abultamiento en el estómago de las mujeres delgadas, pues son más vulnerables a acumular grasa en la región abdominal. Estas mujeres también tienen una mayor producción de la hormona cortisol, que hace que el organismo genere energía para manejar el estrés. Esta hormona ocasiona que se genere más grasa alrededor de los órganos, lo que se traduce en aumento de peso.
El estrés en el embarazo puede ser mortal.
A pesar de que se han minimizado las consecuencias que provoca en el embarazo, esta afección puede causar problemas como la preeclampsia y la eclampsia (dos formas de hipertensión), que son la principal causa de mortandad materna y fetal.
El estrés materno también puede provocar un parto prematuro, ya que existen cambios hormonales, como la liberación de catecolaminas, que pueden afectar al útero, incrementando las contracciones.
El estrés provoca disfunción eréctil.
Se sabe que tanto la disfunción eréctil, como la eyaculación precoz, pueden estar vinculadas directamente como una respuesta al estrés. Esta patología no se produce de manera aislada, sino que hay una relación directa entre el individuo y el medio en el que se desenvuelve. Por lo que las situaciones estresantes pueden producir afectaciones importantes en el desarrollo normal de su vida, incluyendo el ámbito sexual.
Es recomendable acudir al médico cuando se presenten estos problemas, para identificar las causas del estrés y poder encontrar una solución conjunta.
El cigarro disminuye el estrés.
Se ha demostrado que fumar no disminuye el estrés, ya que cuando los niveles de nicotina disminuyen en la sangre, la sensación de tranquilidad desaparece. Es verdad que algunos fumadores experimentan una sensación de relajación al fumar, sin embargo aparece posteriormente el síndrome de abstinencia a la nicotina, que los intranquiliza aun más y hace que la angustia sea cada vez mayor.
Es una realidad que algunas personas no pueden estar conscientes o sentir que no padecen estrés, debido a que su mente no lo detecta.
Consumir alcohol reduce el estrés.
Se ha comprobado que tomar alcohol puede producir una respuesta negativa al estrés. Aunque tomar cantidades moderadas de alcohol puede ayudar a reducir la tensión, existen evidencias científicas que prueban lo contrario, ya que el alcohol produce los mismos efectos fisiológicos que las situaciones estresantes. Beber cantidades importantes de alcohol afecta la capacidad de enfrentar los problemas que producen el estrés.
El estrés produce acné
Es común que estemos preocupados por algunas situaciones, lo que nos produce estrés, sin embargo, esta ansiedad cotidiana no produce acné. Aunque hay evidencia científica que apunta que el acné puede empeorar debido a una elevación en las hormonas que envían señales a las glándulas sebáceas, lo que produce más grasa en la cara.
Si no presento síntomas no tengo estrés
Cuando no hay síntomas, no significa que no tengamos estrés. Es una realidad que algunas personas no pueden estar conscientes o no sentir que padecen estrés, debido a que su mente no lo detecta o a que toman medicamentos que inhiben momentáneamente la raíz del problema. Sin embargo, ignorar los síntomas o taparlos con medicina impide que conozcas la causa que está produciendo el estrés.
El estrés es siempre negativo
Un nivel adecuado de estrés permite a las personas estar motivadas, además de que es un motor para realizar ciertas actividades. No obstante, se debe aprender a manejarlo para que no afecte nuestra salud. El estrés es un estado de alerta del organismo que le permite sobrevivir ante situaciones amenazantes.