Todos alguna vez hemos sentido esa sensación de angustia, nerviosismo, irritabilidad y en las noches nos es imposible dormir, a causa de las presiones cotidianas, escuela, trabajo, casa, familia , amigos, etc.
La tensión acumulada durante el día no nos da ni un instante, pero ¿cómo evitarlo? Escucha a tu cuerpo, date un respiro.
Un minuto de reflexión te mantendrá alejado del estrés, tomate un minuto de tu tiempo para hacer ejercicios de respiración que ayudarán a nuestros órganos internos a que tengan un mejor funcionamiento y al mismo tiempo a entrar a un estado de relajación.
¿Cómo practicar ejercicios de respiración? Pueden hacerse sentados, acostados o de pie, lo importante es lograr una respiración correcta, ya que lo primero que hacemos cuando nos piden que hagamos un respiración profunda es forzar las fosas nasales, pensando que de esta manera entrará más oxígeno, y hasta escuchamos como entra el aire.
A pesar de esta creencia, una correcta respiración es suave, necesitamos aspirar y exhalar sin forzar la nariz, que la entrada del aire sea imperceptible. Ya que hayamos logrado la correcta respiración, concentremos en el ejercicio de respiración abdominal.
Tómate un instante.
Un minuto de reflexión
te mantendrá alejado
del estrés.
Al realizar la respiración el punto de concentración será el abdomen. Al principio para tomar conciencia del ejercicio, pongamos las manos sobre el abdomen, verificando que al aspirar se hinche y al espirar se deshinche.
La posición más fácil para realizar este ejercicio es sentado, ya que lo podemos realizar en cualquier lugar, en la oficina, en el salón de clases y hasta en el transporte público, sólo tenemos que colocar la columna totalmente derecha, concentrarnos en silencio en nuestra respiración y en nosotros mismos y listo, esto nos mantendrá relajados.