En algunas religiones asiáticas, como el hinduismo y el budismo tibetano, existen diferentes centros energéticos en el cuerpo llamados chakras. Esta palabra quiere decir “rueda” y proviene del sánscrito, un idioma que actualmente ya no se utiliza, más que en ceremonias rituales en oriente.
Las funciones de estos círculos de energía son, principalmente, las siguientes: recibir, acumular, transformar y distribuir la energía. Cada uno de ellos está asociado con un color, un sitio del cuerpo y tiene un nombre y características únicas. Los siete chakras básicos son:
Muladhara chakra El primero de los chakras, llamado Muladhara y conocido como raíz o fundamental, se asocia con el instinto, la seguridad, la supervivencia y el potencial básico del individuo. Se ubica en el perineo (la zona que se halla entre el ano y los órganos sexuales). En ese sitio no existe ninguna glándula, sin embargo, se le vincula con las glándulas adrenales (suprarrenales) internas y con la médula adrenal. Además, en esta área se halla el músculo pubocoxígeo, encargado de provocar la eyaculación durante el acto sexual. Está simbolizado con una flor de loto de cuatro pétalos y su color es rojo. Las funciones que desempeña son: instinto, seguridad y supervivencia. El elemento que le corresponde es la tierra y los dioses a los que se asocia son: Brahma Y Ganesh.
Svadhishthana chakra El segundo chakra, Svadhishthana, también conocido como del sacro o esplénico, está vinculado con la sexualidad y con la creatividad. Se le relaciona con los testículos o los ovarios, pues estos órganos se encargan de secretar las hormonas involucradas en la reproducción, además, estas sustancias pueden provocar cambios extremos en el ánimo. El símbolo con el que se le asocia es una flor de loto de seis pétalos y su color es el naranja. Las funciones que desempeña son las de la emoción, la energía sexual y la creatividad, su elemento es el agua y el dios con el que se vincula es Vishnú.
Manipura chakra El tercer chakra es el del plexo solar o umbilical y se le conoce como Manipura. Guarda relación con la energía, la asimilación y la digestión. Se le vincula con las glándulas adrenales (suprarrenales) externas, el páncreas y el hígado. Todos estos órganos se encargan de realizar procesos de limpieza en el organismo. Está simbolizado por un loto de diez pétalos y el color que le corresponde es el amarillo. El dios con el que se relaciona es Rudra, sus funciones son las de regular la mente, el poder, el control y la libertad propia y el elemento con el que se asocia es el fuego.
El empleo de la energía de estos chakras, su despertar y su conexión con el mundo no visible se consigue dependiendo de la disciplina que se practique.
Anahata chakra El cuarto chakra, llamado Anahata o del corazón está vinculado con las emociones, como: compasión, amor, bienestar y equilibrio. Se le relaciona con el timo, un órgano linfático que es parte del sistema endocrino y del sistema inmunológico, su función es defender al cuerpo de los agentes que pueden causar enfermedades y estrés. El símbolo que tiene es el de un loto de doce pétalos y su color es el verde. Está vinculado con la devoción, la sanación, el amor y la compasión. El dios que le corresponde es Isha y su elemento es el aire.
Vishudda chakra El quinto chakra, conocido como Vishudda o faríngeo, está relacionado con el desarrollo y con la capacidad comunicativa. Se le vincula con la glándula tiroides, que se encuentra ubicada en la garganta y es la encargada de producir diversas hormonas responsables del crecimiento. El símbolo que le corresponde es un loto con dieciséis pétalos y su color es el azul. Cuando la energía (kundalini) se envía a este chakra, se pueden desarrollar siddhis (poderes extrasensoriales). En el mundo, según los seguidores de esta disciplina, hay casi quinientos maestros que han desarrollado estas capacidades. Su elemento es el éter, sus funciones son el habla, la autoexpresión y el crecimiento y el dios al que está relacionado es Sadashiva.
Ajna chakra Es el sexto chakra, llamado del tercer ojo o frontal, es el círculo de la luz y de la percepción, pues a través de él la mente puede observar más allá de la “apariencia” del espacio y el tiempo. Se le ha relacionado con la glándula pineal, que es la encargada (entre otras funciones) de secretar dimetiltriptamina, un neurotransmisor derivado de la serotonina que (se cree) produce las imágenes mientras soñamos. Este chakra se simboliza con un loto con dos pétalos y su color es el índigo. La deidad a la que está asociado es Sambhu (la manifestación masculina de Shiva, el dios supremo), su elemento es la luz y sus funciones son la intuición y la percepción extrasensorial.
Existen ejercicios, mantras y meditaciones que sirven para estimular estos centros energéticos.
Sahasrara chakra El séptimo y último chakra. Es conocido como coronario, se ubica en la parte más alta de la cabeza y es el chakra del sentido, el que guía al resto de las ruedas energéticas. Si se intentara una comparación con el cuerpo, veríamos que la función de este chakra se corresponde con la glándula pituitaria, la encargada de controlar al sistema endócrino a través de la secreción de diversas hormonas. El símbolo que le corresponde es una flor de loto con mil pétalos, su color es blanco o violeta o puede adoptar el color del chakra dominante en el individuo. El dios con el que se relaciona es Paramashiva (el dios supremo, también conocido sólo como Shiva), su piedra es el cuarzo transparente, se asocia con el espacio y su función es conectar con la divinidad o trascender.
En general, los diferentes métodos que trabajan con los chakras buscan conseguir la armonía en el individuo, entre lo que siente, lo que hace, lo que piensa y lo que dice. La tríada con la que trabaja es: mente, cuerpo y espíritu.
Conseguir un nivel de equilibrio en todo esto (según los practicantes de yoga y otras disciplinas que trabajan con los chakras) te permite estar tranquilo, con menos estrés, y mayor armonía.
Todo ello, además, repercute en una mejor calidad de vida y en mayores posibilidades de descanso. Muchas personas han comprobado que ejercitarse con el yoga les permite estar más relajados y conciliar mejor el sueño.