Aromaterapia

Esta técnica de relajación se utiliza desde la antigüedad sobre todo en las culturas orientales. En la actualidad, sus efectos tranquilizantes se han expandido por todo el mundo y ha llegado a convertirse en uno de los métodos más usados.

El químico francés Maurice Gattefossé fue el que instauró esta técnica en la modernidad, en el año 1920. Todo sucedió un día en que se quemó una mano en su laboratorio de perfumes, así que, para remediar el dolor, la metió en un aceite de lavanda. Quedó admirado por la rápida curación y las pocas cicatrices que aparecieron. Desde ese momento se dedicó a investigar las propiedades de sanación que pueden tener los aceites aromáticos.

La aromaterapia tiene como finalidad emplear aceites de hierbas y otras plantas aromáticas para utilizarlas sobre el cuerpo, logrando la relajación o la cura de un dolor o padecimiento.

Las esencias que se emplean son extraídas de raíces, semillas, frutos, hojas, flores, cortezas o resina de distintas plantas y luego son disueltas en agua o en algún tipo de aceite sin olor.
 

AROMATERAPIACuando se obtienen estas mezclas, se pueden untar en el cuerpo para realizar un masaje relajante; también se usan por medio de la inhalación de vapor o de humo producido por velas aromáticas. Asimismo, es posible agregar burbujas o aceites en el agua de una tina de baño o aplicarlos por medio de compresas en distintas partes del cuerpo.

La terapia se fundamenta en dos razones: la primera se centra en el sentido del olfato y la segunda en la capacidad que tiene la piel para absorber estas sustancias. Los investigadores afirman que el cerebro, al inhalar distintas fragancias, puede liberar en el cuerpo ciertos productos químicos que ayudan a combatir el estrés y la fatiga. Sumado a esto, es posible que la absorción de ciertos aceites por medio de la piel tenga un efecto medicinal.



Para este tipo de terapia, se utiliza la llamada memoria emocional y la asociativa, pues el cuerpo responde reaccionando ante los diferentes olores.

La memoria asociativa de aromas y situaciones permite el aprovechamiento de los aceites para uso terapéutico en aromaterapia, pues la conciencia registra el aroma con la ambientación. En este sentido, hace sentir mejor al paciente, produciendo en él un recuerdo agradable que parte de la asociación entre el olor y algún hecho satisfactorio del pasado.

A nivel físico, tiene la cualidad de ayudar a sanar ciertos problemas de salud, ya que estimula los sistemas inmune, circulatorio o nervioso.

Los médicos tradicionales rechazan estas técnicas, pues opinan que el único efecto que tiene es paliativo y de relajación.

La aromaterapia también recomienda ciertos baños en los que el paciente se sumerge en agua caliente con una o dos gotas de aceites aromáticos; esto produce un efecto de somnolencia o un estímulo tonificante.

Estos aceites provienen del mundo vegetal y son sustancias volátiles del metabolismo de las plantas que conservan el aroma. Su composición química es compleja y muy variada, y se cree que tienen un alto valor terapéutico.

Los aceites aromáticos que se usan con mayor frecuencia son:

Enebrina: Se extrae de bayas maduras, tiene un olor acre, es un poco picante y se utiliza en vaporizaciones, baños, compresas o masajes por sus efectos relajantes. También se emplea para aliviar dolores musculares y eczemas (erupciones en la piel).

Eucalipto: Es obtenido de las hojas, su aroma es potente y tonificante. Se utiliza para aliviar la congestión nasal y respiratoria, por medio de vaporizaciones, compresas, baños y masajes. Además de esto, ayuda a disminuir el dolor muscular y la fatiga. Asimismo, se unta sobre la piel para repeler mosquitos.

Geranio: Se extrae de las hojas, tiene olor acre y es un poco picante. Es empleado por medio de vaporizaciones, baños, masajes, además de enjuagues bucales y de garganta. Se considera uno de los aceites más importantes para tratar el estrés, el acné, el eczema y pequeñas lesiones.

Jazmín: Se extrae de las flores que produce esta planta, tiene una fragancia floral muy suave. Se emplea en masajes faciales y baños debido a sus propiedades relajantes.

Lavanda: Es extraído de las flores, tiene un olor muy fuerte y dulce. Se emplea en vaporizaciones, baños con compresas o masajes para combatir el estrés o las heridas que se pueden producir en la piel. Además, tiene propiedades antisépticas y antiinflamatorias.

Manzanilla: Se extrae de las flores secas, su perfume es tenue y dulce. Produce una reacción sedante, es empleado en vaporizaciones, baños, compresas, mascarillas faciales o en el masaje. Se cree que tiende a sanar el eczema y ayuda a disminuir el dolor muscular.

Menta: Se obtiene de las hojas, tiene un aroma fresco y tonificante. La técnica para utilizarlo es por medio de inhalación o en baños, en enjuagues bucales o gárgaras (para aliviar las molestias digestivas), en la garganta irritada, úlceras en la boca y comezón en la piel.

Pino: Se saca de la resina que produce el árbol, tiene un efecto tonificante y despide un olor a madera. Es empleado por medio de vaporizaciones, baños o masajes, con la finalidad de curar los dolores musculares y aliviar la congestión que se produce, tanto en la nariz como en el pecho.

Rosa: Se extrae de las flores y tiene una prolongada fragancia floral. Es utilizada por medio de masajes o baños por sus propiedades tranquilizantes, es común que se use para combatir problemas menstruales. También se usa para controlar algunos desequilibrios femeninos relacionados con la reproducción.

Salvia esclarea: Se obtiene de las flores, su perfume es fuerte y algo picante. Se utiliza por medio de inhalación o a través de vaporizaciones, baños, compresas o masajes que ayudan a contrarrestar la ansiedad, el estrés, la inflamación de la piel y la congestión respiratoria.

Precauciones

Para evitar problemas en el uso de ciertos aceites, se debe tomar en cuenta:
 

  • No ingerirlos.
  • No exceder la cantidad de gotas ni el tiempo de uso.
  • Durante el embarazo, no utilizar: albahaca, alcanfor, mejorana, mirra, clavo de olor, hisopo, enebro, cedro, salvia ni romero.
  • Evitar el contacto directo de la piel con las siguientes sustancias: canela, clavo de olor, bergamota, enebro, jengibre, limón, menta, pino y tomillo.
  • En caso de epilepsia, no usar ni romero ni salvia.
  • No dejar las esencias al alcance de los niños.
  • Es contraproducente exponerse al sol después de usar sobre la piel: bergamota, toronja, naranja, limón, cedrón y angélica.

Zen Dalay