No poder conciliar el sueño se ha convertido en algo muy común de la vida actual, ahora las personas tardan más tiempo en lograr dormir y peor aún, no se logra el descanso ideal y adecuado durante la noche. Tener una alternativa natural como Dalay de Genomma Lab es una ventaja para quienes sufren de este problema, ya que muchos medicamentos para este caso en ocasiones provocan dependencia o pesadez exagerada, presentando somnolencia durante el día. Por tal motivo Genomma Lab seleccionó los ingredientes naturales adecuados para que tu sueño y descanso sean muy buenos. No dormir bien puede ser perjudicial para nuestro cuerpo y salud, por eso es muy importante mantenernos informados e identificar actividades que afecten nuestro sueño.
Sin embargo, ¿cuál es la razón por la que el sueño es importante? ¿Qué sucede cuando nos desvelamos o no conseguimos dormir lo suficiente? ¿Qué le pasa a nuestro cuerpo? ¿Cómo reacciona?
Según algunos estudios realizados por diferentes centros de investigación en el mundo, el insomnio provoca diferentes problemas de salud como dolor en la espalda, sueño durante las actividades diarias, hipertensión, gastroenteritis y algunas enfermedades del corazón.
La falta de sueño no solo te afecta físicamente, también provoca problemas en tu rendimiento intelectual, en tu estado del humor (pues te vuelves irritable), te hace sentir cansado y apático, tienes falta de concentración, mala memoria, accidentes automovilísticos o laborales, así como desorientación.
¿Qué sucede en el cuerpo mientras dormimos?
En el aspecto físico, el cuerpo se encarga de regenerarse, de liberarse de las toxinas que fue acumulando a lo largo del día y de producir células necesarias para el correcto trabajo del organismo. A continuación listamos algunas de las funciones que se realizan durante el sueño:
- Los músculos se regeneran: cuando nos acostamos, el cuerpo descansa más; esta posición provoca que las articulaciones se desgasten menos, pues deben cargar menos peso, además, los músculos se destensan y las células que los componen se regeneran. Según estudios realizados por diversos especialistas, mientras dormimos se secreta en mayor cantidad la hormona del crecimiento, lo que favorece la creación de células musculares.
- Nos aliviamos de padecimientos: durante el sueño, el sistema inmunitario (encargado de la defensa de nuestro organismo) se fortalece, pues se genera una sustancia llamada interleucina, que provoca la formación de anticuerpos. Además, la circulación mejora, ya que la posición horizontal hace que el corazón se desgaste menos al bombear la sangre, pues la presión disminuye.
- Vemos con mayor claridad: seguramente en más de una ocasión, cuando el cansancio te vence, tus ojos comienzan a cerrarse involuntariamente y a lagrimar. Esto se debe a que durante el sueño los ojos pueden lubricarse y se evita la resequedad de las películas que cubren las córneas. Asimismo, cuando no se duerme bien, aquellas personas que tienden a retener líquidos empeoran en sus problemas oculares por la falta de lágrimas en los ojos.
- La piel se regenera: cuando nos levantamos después de un buen sueño reparador y miramos nuestro rostro frente al espejo, podremos ver los cambios benéficos que han ocurrido durante la noche. Mientras dormimos, la epidermis (la capa superior de la piel) desecha las células muertas y fabrica nuevas para sustituirlas. Esto se debe a que durante el sueño, el cuerpo secreta hormonas que permiten a las células dividirse más rápidamente. Asimismo, la creación de proteínas aumenta y la piel es irrigada por una mayor cantidad de sangre y por lo tanto de nutrientes.
Además, mientras dormimos la mente se recupera de la fatiga intelectual, de la tensión, el estrés y de los malestares emocionales y psíquicos sufridos durante el día. Según un estudio realizado por la Universidad de California, el sueño y la falta de él juegan un papel clave en el desarrollo de trastornos psíquicos.
La investigación señala que no dormir o hacerlo inadecuadamente modifica la velocidad y efectividad con la que responde el lóbulo pre frontal, que es la zona del cerebro encargada de controlar las emociones; esto conduce a las personas a comportarse de manera poco racional.




