La tensión nerviosa, mejor conocida como estrés, es la forma en la que reacciona el organismo y la mente ante desórdenes emocionales o cuadros de ansiedad.
Se puede traducir en fatiga física o psicológica, aunque en ocasiones puede ser el motor para realizar ciertas actividades, es un enemigo mortal.
Causas
El estrés puede ser ocasionado por exceso de trabajo, problemas familiares, inestabilidad emocional y crisis de ansiedad. Es una respuesta del organismo ante un estímulo ambiental “amenazante”. Se puede clasificar en tres fases: de alarma, resistencia o de adaptación y agotamiento.
Cuando la amenaza es muy severa y dura mucho tiempo, puede causar la muerte. Esta patología ocurre en tres niveles: fisiológico, cognitivo y motor. En el primero se puede manifestar con taquicardia, presión arterial elevada, aumento de los niveles de colesterol, hipoglucemia, sequedad en la boca e inhibición del sistema inmunológico, entre muchos otros signos. En el segundo nivel, se observa dificultad para tomar ciertas decisiones, falta de concentración, olvido de información o irritabilidad.
Por último, las respuestas motoras se traducen en temblores en el cuerpo, tartamudeo, predisposición para sufrir accidentes, falta de apetito y en algunas ocasiones, explosiones emocionales, también conocidas como catarsis.
Signos y síntomas
* El corazón late más rápido para enviar más sangre a los músculos y al cerebro.
* La presión de la sangre aumenta.
* El individuo respira rápidamente.
* La digestión se vuelve más lenta.
* Existe sudoración excesiva.
* Las pupilas se dilatan.
* Es posible que se sienta una corriente de fuerza.
¿Cómo identificar el estrés?
El estrés se manifiesta con síntomas muy comunes como el dolor de cabeza, tensión en el cuello y molestias en la espalda. Es posible que el individuo respire con mayor frecuencia, presente sudoración en las palmas de las manos o alguna molestia en la región abdominal. También puede haber irritabilidad, con cuadros de enojo frecuentes y gritando sin razón aparente.
Cuando se modifica la forma en que se reacciona ante situaciones de tensión y se encuentra otra manera de solucionar los problemas que causan estrés, se pueden prevenir problemas de salud relacionados directamente con él.
Factores de riesgo y medidas preventivas
Existen personas que son más resistentes al estrés, ya que los estudios han demostrado que hay individuos que corren menos peligro para enfermarse. Los científicos han logrado identificar 5 factores que sobresalen en la personalidad y que permiten tener mayor resistencia, que son:
* Tienen un compromiso muy fuerte consigo mismas, su familia, el trabajo y los principios morales.
* Tienen control de su vida.
* Los cambios que se presenten los toman como un reto y no como una amenaza.
* Tienen actividades que les permiten desarrollar la creatividad y la individualidad.
* Cuentan con una enorme red de apoyo y forman lazos de amistad muy estrechos.
Es posible evitar o prevenir que el estrés surja, si los individuos se concentran en afrontar una sola situación difícil que se presente a la vez, adoptando una actitud positiva que permita mejorar el entorno. Se debe también identificar qué cosas se pueden dominar y cuáles no, aceptando en todo momento que los cambios que se presenten serán benéficos y se podrán manejar.




